A pocos días de las elecciones legislativas, el Gobierno Nacional quedó en el centro de una fuerte controversia con el peronismo por los criterios que se aplicarían para la difusión de los resultados provisorios.
La discusión gira en torno a una decisión de la Dirección Nacional Electoral (DINE), que busca presentar una sumatoria nacional de votos por frente político, pese a que se trata de una elección por distrito
La maniobra generó el rechazo del peronismo, que denunció que el objetivo del oficialismo es mostrar un supuesto “triunfo nacional” de La Libertad Avanza, incluso si pierde en varias provincias. La intención de esta presentación sería mostrar un resultado favorable al gobierno de Donald Trump, que tiene condicionado el préstamo a la Argentina al desempeño electoral del oficialismo este 26 de octubre.
El punto central del conflicto es que el gobierno pretende agrupar los resultados por el nombre formal de cada frente, y como LLA es el único que mantiene el mismo nombre en todo el país, aparecería con una ventaja artificial frente al peronismo, que compite con sellos distintos en varias provincias.
La decisión de la Casa Rosada, comunicada a través de la DINE, implica computar el “voto popular” a nivel nacional y excluir de la cuenta del peronismo los votos obtenidos por listas provinciales aliadas que no lleven estrictamente el nombre “Fuerza Patria”
Es el caso, por ejemplo, de Chaco, donde Jorge Capitanich encabeza una lista con el nombre “Frente Fuerza Patria”, o de Formosa, donde Gildo Insfrán compite con el histórico “Frente de la Victoria”. Lo mismo ocurre en Entre Ríos, con los candidatos Adán Bahl y Guillermo Michel, bajo el sello “Fuerza Entre Ríos”.
Ante esta situación, los apoderados de Fuerza Patria realizaron una presentación ante la Cámara Nacional Electoral (CNE) en la que exigen que los resultados se informen exclusivamente por distrito, tal como establece la normativa vigente. El documento advierte que cualquier consolidación nacional carece de sustento legal, y podría inducir a interpretaciones erróneas por parte del electorado.
En paralelo, el PJ también impulsa una denuncia penal contra la titular de la DINE, Luz Landívar, y prepara amparos ante juzgados federales con competencia electoral en las provincias afectadas. Además, desarrollaron un sistema de recuento propio para cotejar los resultados que difunda el gobierno el día de la elección.
La discusión ya tuvo un antecedente clave en Entre Ríos. En una disputa interna, la Cámara Nacional Electoral reconoció que la alianza Fuerza Entre Ríos forma parte del sello nacional de Fuerza Patria. El fallo puede sentar el precedente para desarticular el argumento del oficialismo de que cada frente con denominación distinta debe contarse por separado.
Los apoderados del peronismo citaron además una acordada de la CNE de 2017, que establece que la DINE debe actuar con estricta neutralidad y limitarse a la recolección y ordenamiento de datos, sin proyectar resultados ni realizar cálculos nacionales de bancas o votos. “La metodología propuesta excede las funciones de la DINE y atenta contra la transparencia del proceso”, advirtieron en su presentación.
También recordaron que la elección no se realiza en un distrito único, por lo que resulta improcedente cualquier sumatoria nacional
El pedido es claro: que la DINE se abstenga de realizar y difundir consolidaciones de votos a nivel país, y cumpla con lo establecido por la ley.
La principal fuerza opositora busca evitar que el gobierno construya una narrativa triunfalista que no se corresponde con los resultados reales en cada provincia.
