Carignano: «El cupo al ingreso de pasajeros desde el exterior es por necesidad sanitaria»

Defendió hoy la medida de limitar el regreso del exterior a 600 pasajeros por día, aunque resulte «antipática», ya que se trata de una «necesidad sanitaria» que apunta a evitar un eventual nuevo brote de la pandemia de coronavirus en la Argentina a causa de la variante Delta, que es más contagiosa.
«Los que fueron de vacaciones van a tener que volver lamentablemente un poquito más tarde, pero es preferible a que tengamos que suspender las clases por un brote», remarcó la funcionaria.
El Gobierno nacional determinó este sábado la prórroga del cierre de fronteras al turismo hasta el próximo 9 de julio y el cupo de 600 pasajeros diarios desde el exterior para impedir el ingreso de variantes que no registran circulación comunitaria en el país.
«En este momento clave de vacunación, en el que estamos abriendo actividades y privilegiando que los chicos vayan al colegio, el restaurant abra y las fábricas trabajen, hay que ajustar en alguna variable y la que toca es la aéreo-comercial, porque es donde puede entrar la variante Delta», dijo Carignano.
Además, remarcó que, aunque sea «absolutamente antipático» anunciar este tipo de medidas, se trata de una «necesidad sanitaria» luego de registrar un fuerte incumplimiento del aislamiento obligatorio de siete días por parte de quienes volvían del exterior.
«El incumplimiento del aislamiento llevó a Israel a un brote por una familia que mandó a los hijos al colegio y terminó contagiando a 45 chicos y mayores. Generó un brote que no tenía desde abril y eso fue una sola persona, acá estamos hablando del 40% de la gente que no hace el aislamiento», destacó la funcionaria.
En ese sentido, explicó que, aunque el incumplimiento «bajó 7 puntos» luego de denunciar penalmente a 287 argentinos que no cumplieron con el aislamiento obligatorio, «sigue exactamente igual en la ciudad de Buenos Aires» y agregó que «todos sabemos que lo que pasa ahí, se extiende al resto del país».
«Hay que ver qué hacen en la provincia de Buenos Aires, en CABA, en Santa Fe y Córdoba que son las ciudades con mayor cantidad de gente que regresa del exterior, ver si disponen de hoteles para el control o que otro mecanismo utilizar, porque claramente los llamados telefónicos que se usan en la ciudad de Buenos Aires no están funcionando», completó.
Al ser consultada sobre si la medida puede extenderse, la funcionaria explicó que «probablemente se extienda», porque hay que realizar un «análisis epidemiológico» a partir del 9 de julio con la intención de «recortar la circulación» y dar tiempo a vacunar.
«Lo que nos lleva a tomar estas decisiones es que epidemiologia nos dice que India es el primer lugar donde circula la variante, el segundo Gran Bretaña y el tercero Estados Unidos y nosotros con Europa y Estados Unidos tenemos la mayor cantidad de vuelos», expresó.
Por último, destacó que la intención es que todos los argentinos en el exterior vuelvan, aunque no sea «en el momento que ellos deseaban», y agregó que «nadie sale obligado en pandemia» y que todos firman una declaración jurada donde «se hacen cargo de las consecuencias económicas y aceptan las condiciones que el Estado nacional» pone a su regreso.
«Cuando uno decide salir, hay riesgos que evaluar: si me enfermo afuera ¿qué pasa?, ¿tendré la capacidad para pagar una clínica privada en Estados Unidos? No está prohibida la salida, pero no está recomendada y en este caso tuvimos que tomar esta decisión. Yo prefiero que los chicos sigan yendo al colegio y algunos que se fueron tarden un poquito más», sintetizó.