Sturzenegger y la desregulación del Estado

Juró oficialmente como Ministro. Cuáles serán sus primeros pasos al frente del nuevo Ministerio de Desregulación y qué impacto tendrán.

adelantó las medidas que impulsará en el estreno formal de su participación en el gobierno: la “Ley de hojarasca”, la desregulación del sector aerocomercial, y un examen de ingreso para trabajar en el Estado

El Presidente declaró emocionado antes de tomarle juramento como ministro, “Qué lujo me estoy dando”. No es para menos, por fin oficializa su relación con el economista, que le dio el armazón jurídico a su plan para implosionar al Estado.
El flamante ministro es el autor intelectual del DNU 70/2023 (que el mismo Sturzenegger calificó como una “Revolución de la libertad” en una columna de opinión que escribió para el diario Perfil del 30 de diciembre del año pasado), y de la Ley de Bases. El flamante ministro ya expuso que desde el minuto llevará adelante uno de sus principales objetivos: poner en vigencia una política de cielos abiertos (aunque ya está vigente gracias al DNU), e impulsar la “Ley de Hojarasca”

hizo público en sus redes sociales quiénes serán sus colaboradores. Maximiliano Fariña será Secretario en Transformación del Estado, Martín Rossi como Secretario de Desregulación, y también sumará a Alejandro Tamer, cofundador de Despegar.com

Su primer proyecto como ministro, es un paquete de normas cuyo principal objetivo es barrer con «más de 100 normas burocráticas». Luego de asumir, Sturzenegger declaró «Vamos a trabajar en la agenda de la libertad económica. Está la famosa frase que dice: ‘Cuántas más leyes, menos justicia’. Entonces creo que Argentina está un poco sobrecargada de normas y regulaciones, y el presidente me pidió que avancemos en sacarle ese pie encima a la actividad productiva. Creo que es una de las maneras más eficaces que tenemos de promover la actividad económica, el empleo y el crecimiento (…) Vamos a arrancar con una ley, que le damos el nombre de ‘hojarasca’, que se refiere a un compendio de leyes que encontramos, que quedaron obsoletas, y afectan los derechos de propiedad «.

En resumen: una ley para terminar con los derechos laborales en pos de un supuesto aumento del empleo algo casi imposible en la recesión actual, y que dejará en la calle a miles de personas y que derogará o modificará leyes ambientales, como la ley de fuegos, ley de bosques, y ley de glaciares, para favorecer los negocios privados

En cuanto al empleo en el Estado, quiere imponer un examen de ingreso anónimo a la función pública «como la que se usa en los países con servicio civil profesional» y así generar “una carrera administrativa» para «dejar atrás la pesadilla de un Estado plagado de ñoquis o acomodados políticos que los argentinos de bien no merecen». En realidad, ya existe eso: es el concurso de oposición y antecedentes, pero no ha sido llevado a cabo en ningún gobierno, y este no fue la excepción. Al menos así lo demuestra la creación de cargos en la vocería presidencial para los comunicadores libertarios como Manuel Adorni, o Eduardo José Serenellini como secretario de Medios de Comunicación.
Su mayor interés es reforzar la política de cielos abiertos del DNU 70/2023. Con el objetivo de dar inauguración formal a su función como nuevo ministro, el ex funcionario de De la Rúa y Macri, desarrolló una serie de reglamentaciones que tienen como eje la desregularización del sector, para que las empresas de navegación aérea puedan acceder a los mercados. Lo que se busca, es facilitar los trámites para que nuevas empresas comiencen a operar en la Argentina, y así incentivar la competencia, lo que en teoría generará mejores precios. En este punto, además, desalentaría la posición dominante de Aerolíneas Argentinas, la aerolínea estatal que el Gobierno intentó incluir en la lista de empresas sujetas a privatización de la Ley Bases, pero finalmente quedó fuera de la discusión en el Congreso.